... y qué tiene que ver Príncipe en esto? (capítulo II)

Terminaba el anterior post en el punto 3), pintando cosas bonitas con mi novio de entonces. Pero debido a la precariedad laboral, que no la hemos inventado ahora, y buscando un futuro mejor...

4) Me fui a trabajar a Eurodisney, soñando con pintar un día los bonitos decorados del parque (pero sólo trabajé de camarera vaquera y de pirata, y no toqué un lápiz).
Y sí, París es requeteprecioso, pero engordé, me salieron granos, el uniforme Wild West Show me sentaba fatal, no tenía un duro y echaba mucho muchísimo ver el sol.



5) Huyendo de la lluvia volví a España y empecé a trabajar en El Corte Inglés como escaparatista, que suena genial pero no mola nada.
De dibujar, ni me acordaba. De mi sueño de vivir de ello, ni rastro. Ni de otras ilusiones, la verdad sea dicha, pues murieron tras años descargando camiones en el muelle y trabajando los domingos gratis, entre otras cosas.
Qué curioso, a pesar del sol a raudales, fue la época más negra:


6) Un día conocí a Príncipe, me pidió que le hiciera un retrato en sus autodefinidos de la playa (para qué me haría yo la chula diciendo que sabía dibujar?)... Me salió fatal:


7) Pero me hizo recordar que antes dibujar me hacía muy feliz, me picó el gusanillo y empecé a regalarle dibus que ilustraban nuestra historia recién empezada.

Desde entonces hemos llenado una pila enooooorme de Moleskines...


... Con dibus para todos los gustos:


El que sigue ilustra nuestro primer viaje en coche juntos, horas antes de que me pidiera aquel primer retrato:

Ahora hace seis años que nos conocimos. Qué mejor momento para contaros esta historia!

Besos para todos!

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